Situación de la Jurisdicción administrativa en el Quindío

Se exponen a continuación tres temas cruciales, puestos a consideración del Consejo Seccional y Superior de la Judicatura que ameritan estudiarse con mucho detenimiento en la Jurisdicción Administrativa del Quindío: el desequilibrio de personal en la Sala Oral del Tribunal Administrativo del Quindío; la imposición de descongestión de otros distritos judiciales en un distrito que se sabe está congestionado; y la falta de fortalecimiento de la Secretaria del Tribunal.

 

  1. El desequilibrio de personal en la Sala Oral del Tribunal Administrativo del Quindío. 

 

Por enésima vez el Consejo Superior de la Judicatura, con la expedición del Acuerdo PSAA15-10385 del 23 de septiembre de 2015, ha dejado sin posibilidad de fortalecer los despachos 2 y 3 de la Sala Oral del Tribunal Administrativo del Quindío.

En efecto, desde hace más de 33 meses, esto es dos años y nueve meses, los dos despachos anunciados han funcionado, con angustia, CON UN SOLO AUXILIAR, el cual ha tenido que cumplir, en solitario, entre otras, las siguientes tareas: verificación de lista de chequeo de cada expediente que ingresa en primera instancia; admisión de demandas; impulso procesal; preparación de audiencia inicial; preparación de audiencia de pruebas; acompañamiento a las audiencias; proyectos de sentencia de primera instancia; proyectos de sentencia de segunda instancia; estadística; atención a público; atención de comunicaciones. Para ello en estricto sentido, se contaría con 40 horas de trabajo-hombre semanales. Pero desde luego, por el cúmulo de trabajo, en ocasiones esas horas se hace imperativo al menos duplicarlas. Con lo que el stress se ha venido incrementando.

Sin embargo, el despacho 1 de oralidad del Tribunal, desde que entró a la oralidad, en septiembre del año pasado (2014), ha contado con TRES PERSONAS en su equipo de trabajo: DOS AUXILIARES y UN ABOGADO ASESOR. Con ello dicho despacho ha tenido la posibilidad de contar al menos con 120 horas de trabajo-hombre por semana, y esto, desde luego se ha venido reflejando no solo en la estadísticas de los tres despachos, sino en la percepción de los usuarios, que de manera abierta observan que en el despacho 1 los procesos caminan de manera más ágil, en tanto que en los despachos 2 y 3, las actuaciones van a un ritmo mucho más lento.

La estadística actual, a septiembre de 2015, lo muestra todo:

 

DESPACHO 1 (CON PLANTA COMPLETA)

DESPACHO 2

DESPACHO 3

155

379

443

 

Y esa situación así consolidada ya será un histórico no susceptible de equilibrarse, pues siempre pesara hacia futuro esa diferencia de procesos, así sea que hoy se equilibrare la planta de personal. Es decir, el daño ya está hecho, y en la medida que transcurra el tiempo en las mismas condiciones, continuará agigantándose.

Todo lo que se ha pedido, de manera suplicante, es que se nivelen los tres despachos, y la única respuesta que se ha dado en concreto es que no se cuenta con los recursos para ello. Triste que se decida así,  a sabiendas de que el programa de descongestión maneja unos importantes recursos, acrecentando sin contemplaciones la desigualdad que existe, plasmada ya de manera protuberante en las estadísticas del Tribunal.

 

 

  1. La imposición de descongestión de otros distritos judiciales en un distrito que se sabe está congestionado

Se sabe con la certeza estadística que maneja a diario el Consejo Superior de la Judicatura que la jurisdicción administrativa en el Quindío  - como en otras partes del país – está congestionada.

Lo muestra el simple hecho de contar, en la actualidad, con una Sala escritural de descongestión, compuesta por tres magistrados; y seis jueces mixtos de descongestión.

Pues bien, pese a conocerse ello, al Consejo Superior de la Judicatura le ha parecido correcto que los dos jueces de descongestión escritural que existían hasta el mes pasado, conocieran de 250 procesos enviados por jueces administrativos de Ibagué (Tolima). Y que los magistrados de la Sala Escritural conocieran de 300 asuntos enviados por el Tribunal Administrativo del Valle.

 

Lo primero se salió de toda lógica, cuando el mes pasado se determinó extinguir los dos juzgados de descongestión escritural,  ordenando pasar los 250 procesos tolimenses a los seis jueces de descongestión oral, transformados a partir de ese momento en MIXTOS.

 

En esos términos, hoy en día los jueces administrativos del Quindío que ya no se daban abasto con la solución de los problemas jurídico administrativos quindianos,   tienen que solucionar a distancia asuntos bien complejos (porque es bien sabido que lo que se manda en descongestión es lo quedado, lo complicado, lo antiguo, lo problemático, lo complejo) de otro departamento, incluyendo, (inaudito!) acciones populares instauradas en esa región hace más de cinco o seis años, o más.

Lo segundo, esto es, la descongestión enviada a la Sala Escritural del Tribunal del Quindío, de asuntos de procesos vallunos, ha implicado recepcionar expedientes, no solo en etapa de decisión final, esto es para fallo, sino también para impulso procesal (notificaciones y pruebas) que inexorablemente deben practicarse en el Valle, con el desgaste evidente del aparato de justicia.

Se insiste, no se explica cómo un Tribunal congestionado, que aún no termina con los procesos contencioso administrativos escriturales quindianos, tiene ahora que, bajo el prurito de convertir dicha Sala en “Tribunal Itinerante”, resolver igualmente complejos asuntos, gruesos y engorrosos del Valle del Cauca.

Desde ya se anuncia, que tan pronto cese el programa de descongestión, las autoridades administrativas competentes, deberán disponer la devolución de los procesos que para esa época falten por resolver,  a los despachos de origen. Pues no es posible que se obligue al Quindío, con toda su carga de congestión propia y mayúscula, que actúe en favor de otros distritos.

 

 

  1. La falta de fortalecimiento de la Secretaría del Tribunal

La imposición a la jurisdicción administrativa del Quindío de descongestionar a dos departamentos adicionales, ha generado un colapso en la Secretaría del Tribunal, toda vez que se ha incrementado abruptamente su carga de trabajo, en al menos 300 procesos que llegaron del Valle y a la espera del trámite de segunda instancia de los 250 que se enviaron del Tolima; sin que se hubiese advertido por parte del Consejo Superior de la judicatura, un fortalecimiento inmediato de dicha dependencia, por donde de manera inexorable deben transitar dichos procesos, para su radicación, asignación, impulso, notificación, registro en Siglo XXI, en fin.

En esas condiciones, es importante que el H. Consejo cuando adopte determinaciones como las mencionadas, de descongestionar otros distritos judiciales, considere también la necesidad de mejorar o fortalecer las condiciones de trabajo de las unidades secretariales receptoras.

 

En síntesis, con base en todo lo expuesto se solicita con todo respeto:

  1. Gestionar ante el sector central de la administración de justicia, que se nivele la planta de personal de los despachos 2 y 3 de la Sala Oral del Tribunal Administrativo del Quindío, con el despacho 1 de la misma corporación, por razones de justicia, igualdad, salubridad mental de los servidores judiciales y de respeto a los usuarios de justicia.
  1. Disponer desde ya, que ante la terminación del programa de descongestión, los asuntos remitidos desde otros distritos judiciales y que no se hubiesen podido finiquitar en su momento, retornen sin dilaciones a los despachos de origen.
  1. Fortalecer la Secretaría del Tribunal Administrativo de Quindío, con al menos tres escribientes, que se encarguen del manejo continuo de los procesos remitidos por otros departamentos.

 

 

LUIS JAVIER ROSERO VILLOTA

Presidente